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En este artículo hablaremos de algo bastante divertido: el análisis de estados financieros.

Lo se, no eligieron las mejores palabras para venderlo como algo divertido, algo que pueda interesar a muchas personas o algo «sexy». Pero no nos dejemos engañar, lo que importa es el contenido, no el nombre que hayan escogido.

Entonces, ¿Qué es el análisis de estados financieros? Para explicarlo, haremos una analogía con algo que todos conocemos. Imagina que eres un medico. Para tratar a tu paciente, utilizarás ciertas herramientas (radiografías, electrocardiograma, ecografías, etc) que te permitirán efectuar un diagnóstico, inferir su evolución futura y actuar en consecuencia. En nuestro caso, el paciente es la empresa que necesita saber cómo se encuentra y cuáles son sus posibilidades futuras.

El análisis de estados financieros comenzó a desarrollarse en la década de 1890 en Estados Unidos, cuando los banqueros necesitaban estudiar la concesión de créditos. Desde aquel momento hasta hoy, ha evolucionado hasta convertirse en una poderosa técnica que nos demuestra con gran detalle la situación de una empresa.

Con el análisis de estados financieros, descubriremos la situación financiera a corto y largo plazo, es decir, la capacidad de pago de un ente. Además, nos servirá para determinar la situación económica, esto es la aptitud para obtener resultados.

En el artículo, nos centraremos en la situación financiera a corto plazo. Veremos diferentes formas de leer e interpretar los datos y lograremos arribar a conclusiones que te servirán para replicarlo en tu organización.

Análisis de la situación financiera a corto plazo

El hecho de que se separe el análisis en situación financiera de corto plazo, largo plazo y situación económica, no quiere decir que sean independientes. Por el contrario, un manejo inadecuado de alguna de ellas puede afectar a las demás. Por ejemplo, si tenemos complicaciones financieras a corto plazo, se podría tomar una deuda a largo plazo, lo cual afectará a la situación financiera a largo plazo. También podría afectar a la situación económica el hecho de vender mas barato para hacerse de fondos en el corto plazo, o comprar mas caro por no haber planificado correctamente los recursos.

Hay que recordar siempre que la situación financiera es una sola. La clasificamos en corto y largo plazo (menos de un ejercicio económico o mas de un ejercicio económico) solo por una cuestión temporal. El largo plazo, tarde o temprano, se convertirá en corto plazo.

Ahora bien, ¿Por qué es importante conocer la situación financiera a corto plazo? Si no se tuvieran los fondos necesarios en el momento oportuno sobrevendrían diversos «trastornos» como: dificultades para hacer frente a las obligaciones, desaprovechar oportunidades de negocios, o peor aún, entrar en estado de cesación de pagos. Adicionalmente, el exceso de recursos para hacer frente a las obligaciones en el corto plazo genera un costo de oportunidad.

A continuación, veremos algunos de los ratios mas importantes. Quizás los conozcas con otros nombres, o dependiendo de las normas contables aplicadas en tu país pueda variar solo un poco (los ejemplos son principalmente para empresas en Andorra). Pero a nivel mundial se conocen generalmente de la siguiente manera:

Liquidez corriente

Este índice pretende brindar una idea aproximada de la capacidad de la empresa para hacer frente a sus compromisos a corto plazo. Nos indica, por cada euro que se adeuda en el corto plazo, cuántos euros se tienen para hacer frente a dichas obligaciones. Por ejemplo, si el activo corriente es de 150.000€ y el pasivo corriente es de 100.000€, el resultado del ratio es 1,5. Es decir, por cada 1€ de deuda, existen 1,5€ de recursos para hacer frente a la obligación.

Al momento de analizar este índice se deben tener bien en claro los elementos que componen la relación. Por ejemplo, cuando tenemos saldo en la cuenta corriente con socios y administradores (551), en la mayoría de los casos no son devueltos en efectivo, sino que se compensan con resultados. Otra cuestión sería la previsión de incobrables, ya que deberán considerarse esos elementos para tenerlos en cuenta o excluirlos si corresponde.

Respecto a la exposición, un error común es no compensar partidas homogéneas. Por ejemplo, si tengo impuestos a pagar y también anticipos a compensar con dichos impuestos.

Interpretación del ratio de liquidez

Dicho lo anterior, podríamos pensar que el ratio de liquidez siempre debería situarse por encima de 1 (100%) para indicar una situación financiera saludable. Pero no es necesariamente así, siempre debería complementarse con otras herramientas, salvo que el índice sea extremadamente alto o bajo, lo que indicaría una situación especial.

Pongamos un ejemplo, si una empresa tiene un ratio de liquidez corriente de 0,8 y por otro lado, el lapso que va desde que su mercadería ingresa a la empresa hasta que la vende y cobra resulta ser un periodo menor al que tarda en pagarle a los proveedores, podría cancelar sus obligaciones normalmente. Todo esto, a pesar de que el número sea inferior a 1.

Otro ejemplo se presenta en las empresas que ofrecen servicios, donde la principal fuente de ingreso no proviene de «existencias». Sino que el ingreso se da por un servicio que va a prestarse y que no surge en el activo corriente hasta que dicho servicio no se lleva a cabo.

En resumen, para evaluar este ratio, habrá que analizar por una parte su comportamiento a través del tiempo en la empresa y, fundamentalmente, tener en cuenta la velocidad de los flujos de ingresos y egresos.

Lo que no muestra el ratio de liquidez corriente

  • No toma en cuenta la composición de los activos corrientes. Dos empresas podrían tener el mismo ratio, pero una tenerlo todo en bancos y la otra en existencias.
  • No toma en cuenta los plazos de realización de cada uno de los activos corrientes.
  • No toma en cuenta el margen de ganancia de los bienes de cambio (salvo los que estén valuados al valor neto realizable)
  • No toma en cuenta los plazos de exigibilidad de los pasivos corrientes.
  • No toma en cuenta acontecimientos futuros. Por ejemplo, si se celebra un contrato cuya ejecución podría traer ingresos o generar egresos.
  • Puede que la empresa realice gastos de contado. Al no estar contabilizados en el pasivo corriente, éstos no son considerados por el ratio.

Liquidez seca

Para exigir un poco mas al ratio de liquidez corriente, se suelen extraer los bienes menos líquidos (las existencias). Se dice que es una relación mas exigente ya que toma en cuenta solamente los activos más líquidos.

En empresas que se dediquen a comerciar bienes que no tengan un esfuerzo significativo de ventas, como cereales, hacienda vacuna y comodities en general, no tiene mucho sentido este ratio. Pero para la mayoría de los casos, suele ser bueno tenerlo presente.

Antigüedad de existencias

A través de este indicador, un analista pretende determinar cuál es la demora promedio desde que las existencias ingresan a la organización hasta que son vendidas.

Vamos a intentar deducir el ratio. Supongamos que una empresa vende todos los meses 100 unidades y al final de cada mes mantiene un stock de 100 unidades para afrontar las ventas del mes siguiente. Ello significa que todos los meses vende su stock inicial, por lo tanto determinamos:

En doce meses se ha vendido 12 veces el stock, ya que: 1200/100 = 12

Entonces, podemos crear la siguiente formula: Rotación = Unidades vendidas / Stock.

Ahora bien, en el ejemplo el stock es uniforme todos los meses. Difícilmente nos encontremos una situación así en la vida real. Por ello, para la realidad, tomaremos un promedio de existencias ((existencia inicial + existencia final) / 2). Además, debemos tener en cuenta que en el ejemplo hablamos de cantidades, pero eso serviría para una empresa que solo venda un tipo de bien. Lo normal es que una empresa venda varios bienes, por lo que tomaremos el valor en euros para hacer homogéneo el cálculo. Por último, debido a que el denominador de la formula (stock) se encuentra valuado al costo, tomaremos el costo de venta de las existencias en el numerador (unidades vendidas).

Considerando lo anterior, la rotación de mercaderías puede quedar expresada de la siguiente manera:

Si prestamos atención, el concepto de rotación se refiere a la cantidad de veces que se repite un suceso. En este caso, está dirigido a ver cuántas veces se vende nuestro stock. Nos da una idea de la velocidad con la que pasan las cosas.

Otra forma de expresarlo, aún mas interesante, es a través del tiempo que demora en acaecer el suceso. Es decir, el tiempo que tarda en venderse el stock de mercaderías. Lo podríamos expresar de la siguiente manera «Periodo/Rotación». Significa que para un periodo de 12 meses, si la rotación es 4 veces, el tiempo promedio que la existencia permanece en stock es de 3 meses (12/4). Dicho de otra manera, la existencia demora en venderse – en promedio – 3 meses.

La antigüedad promedio de la existencia es complementaria al concepto de rotación, ya que:

  • a mayor rotación, menor antigüedad; y
  • a menor rotación, mayor antigüedad.

Ahora, podríamos reformular para calcular la antigüedad promedio de existencias:

Veamos un ejemplo con números para ser mas claros:

Existencia inicial = 250.000

Existencia final = 330.000

Costo de ventas = 1.800.000

El cálculo sería:

Resulta de fundamental importancia conocer cómo una empresa maneja sus stocks, porque en la medida que se acelere la rotación de los mismos, se mejorará el flujo de fondos, en otras palabras, el dinero ingresa más rápido.

También tiene valor para el análisis económico, ya que el stock inmovilizado es generador de costos.

Antigüedad de clientes

Éste indicador pretende determinar el plazo promedio que tarda en cobrarse a los clientes, desde que se produce una venta hasta que éstos pagan.

Deduciremos el ratio para un caso donde todas las ventas se realizan a crédito.

Una empresa vende todos los meses 100€ el primer día de cada mes y el primer día del mes siguiente cobra la venta del mes anterior.

En el periodo considerado se ha cobrado 12 veces el equivalente de las ventas, ya que: 1200/12 = 12.

Podemos formularlo: Rotación = Ventas/Clientes

En el ejemplo, el saldo de clientes (deudores) permanece constante todos los meses. Pero en la vida real difícilmente se produzca esta situación. Por lo tanto, tomaremos un promedio lo mas amplio posible (los doce meses del ejercicio por ejemplo). De este modo, la rotación de clientes sería:

Una cuestión a tomar en cuenta es si la venta está gravada con el IGI (IVA en España). En ese caso, la cifra de clientes contiene IGI y las ventas no, con lo cual estaríamos comparando valores heterogéneos. Para que la razón sea homogénea, debemos sumar el IGI a las ventas, quedando:

Tal como hicimos para el caso de antigüedad de existencias, tendremos en cuenta el periodo. Así, nos quedaría el siguiente ratio:

Veamos un ejemplo con números para ser más claros:

  • Ventas a crédito: 450.000€
  • IGI: 4,5%
  • Saldo de clientes 1er trimestre: 29.000€
  • Saldo de clientes 2do trimestre: 31.500€
  • Saldo de clientes 3er trimestre: 31.000€
  • Saldo de clientes 4to trimestre: 35.000€

Si quiero conocer la antigüedad de clientes en días, sería:

Es decir que, de las ventas a crédito realizadas durante el año, se tiene una antigüedad promedio de 25 días.

Algunas cuestiones a considerar:

  • El periodo considerado debe corresponder al mismo lapso por el cual se tomaron las ventas.
  • En caso de anticipos o pago al contado de una parte de la operación por parte del cliente, habrá que tomar las ventas netas.
  • Hay que considerar las previsiones por incobrables, ya que éstos pueden distorsionar el índice.

Interpretación del ratio

La antigüedad de clientes es un importante indicador de gestión, ya que permite conocer cómo están pagando los clientes en general. Cuando controlamos el plazo que otorga la empresa a sus clientes con éste índice, podremos observar el desfase (si lo hay) que se produce en la gestión de cobranzas. Los atrasos en la cobranza para la gestión financiera de las empresas es muy importante, en cuanto disminuye la velocidad del flujo de ingresos y, consecuentemente, en la mayor necesidad de working capital.

Plazo de cobranza de las ventas

Este índice se diferencia del anterior ya que el anterior solo permite conocer la antigüedad de las ventas a plazo, en cambio, para este índice nos interesa conocer el plazo en que se cobran todas las ventas (de contado y a plazo).

La fórmula para el cálculo es:

Como veremos a continuación, es especialmente útil para establecer el ciclo operativo bruto.

Ciclo operativo bruto

Para una organización es especialmente relevante conocer el lapso de tiempo que tarda el proceso de «compra-producción-venta-cobranza». Podemos establecer ese lapso de tiempo con las relaciones vistas previamente.

Como podemos observar, con este indicador podremos averiguar cuántos días se demora desde que la existencia ingresa al depósito de la empresa hasta que se vende y, luego, hasta que se cobra.

Claro es que, cuando una empresa vende únicamente al contado, este ciclo corresponde a la antigüedad de existencias (porque no existe plazo de cobranza, ya que no se vende a plazo).

Antigüedad de proveedores

Se pretende determinar el plazo promedio que tienen las deudas comerciales, como una aproximación al tiempo que tarda, desde que son efectuadas las compras a crédito hasta que se cancelan las deudas con los proveedores.

Conociendo cómo se obtiene la relación y antigüedad para los créditos, al tratarse de proveedores, simplemente hay que cambiar los conceptos equivalentes que componen la fórmula. Es decir, en lugar de ventas, compras y en lugar de clientes tomamos proveedores.

Ya se ha explicado previamente el por qué de los saldos a tomar en cuenta, el plazo que deben tener los mismos, los valores diferidos, etc. En esencia, es lo mismo que con clientes, pero a reemplazando los valores por los equivalentes a proveedores.

Interpretación del ratio

Manteniéndose constante la composición de activos y pasivos corrientes, los plazos de realización del activo corriente y de exigibilidad de los demás pasivos corrientes, en la medida que éste indicador suba o baje, se necesitará menos o más capital de trabajo. Por otro lado, si el plazo que nos muestra el ratio es superior al que se tiene establecido con los proveedores, se estará tomando un tiempo mayor a lo negociado. En este caso, quizás quienes estén a cargo de pagarle a los proveedores, al no hacerlo debidamente, están dañando la relación comercial.

Plazo de pago de las compras

Al igual que para las ventas, en este caso interesa conocer cuanto se demora en pagar las compras totales. Es decir, con plazo y también de contado.

La fórmula del cálculo es:

Ciclo operativo neto

Si al ciclo operativo bruto que vimos previamente, le restamos el plazo de pago de las compras obtendremos el ciclo operativo neto. Es decir:

Es importante entender que la brecha que arroje el ciclo operativo neto deberá cubrirse con working capital.

Analizar el ciclo operativo es muy importante para el manejo financiero de una empresa. Si tomáramos una decisión como aumentar el plazo de cobro a los clientes, producirá una disminución en el flujo de fondos. Haciendo esto, si no se cuenta con un excedente de capital de trabajo, habrá que aumentar la rotación del stock y/o negociar plazo de pago mas extendidos con los proveedores o se caerá en una situación de estrechez financiera.

¡Hasta aquí hemos llegado!

Muchas gracias por leer mí artículo. Espero que te haya sido útil la información que te he compartido. Es un homenaje al libro «Análisis de estados contables, un enfoque de gestión» del profesor Jorge Orlando Pérez. Lo leí hace varios años en la universidad y me sirvió como base para realizar distintos trabajos a lo largo de mi carrera profesional.

Si tienes alguna duda o inquietud estoy abierto a ayudarte, debatir un tema o investigar al respecto.

¡Muchos éxitos!

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